En la actualidad no se concibe una montura que sólo cumpla los aspectos funcionales y técnicos, como soporte de unas lentes, sino que cada vez tiene mayor relevancia su uso bajo la perspectiva del diseño y la moda. Es por este mismo motivo que cada vez existe una mayor variabilidad de monturas.
A la hora de elegir una montura hay que tener en cuenta dos factores importantes: por una parte, la montura nos ha de proporcionar una visión óptima y relajada y, por otra parte, la montura tiene un componente de diseño que está directamente relacionado con la estética. Además, la evolución de las monturas y las tendencias de moda generan una demanda de lentes que sigan estas tendencias.
Pero no todas las lentes graduadas son aptas para todas las monturas. Muchas veces la montura que el usuario desea y las lentes graduadas que necesita son incompatibles. Concretamente, la forma de montura envolvente y las lentes curvadas suelen tener problemas para adaptarse a lentes graduadas.